Rara vez existe una sola causa. En la mayoría de los casos varios factores se combinan y pueden aumentar la probabilidad de un episodio de cistitis.
Hidratación y hábitos en el baño
Una hidratación insuficiente concentra la orina y puede irritar más la vejiga. Aguantar mucho tiempo las ganas, en lugar de ir al baño cuando se necesita, también puede contribuir a la molestia con el tiempo.
Higiene y hábitos íntimos
Algunos hábitos cotidianos suelen asociarse a un mayor riesgo: geles íntimos demasiado agresivos, ropa muy ajustada o tejidos poco transpirables. La zona íntima tiene un equilibrio delicado que conviene respetar con productos adecuados.
Vida sedentaria y suelo pélvico
Pasar muchas horas sentada y un suelo pélvico poco tonificado pueden influir en el bienestar de la zona pélvica. Un suelo pélvico más entrenado suele asociarse a un mejor control y a una mayor sensación de bienestar.
Otros factores
Los cambios hormonales, ciertas etapas de la vida y un historial de episodios previos pueden aumentar la predisposición. En estos casos, el seguimiento con el profesional sanitario resulta especialmente útil.
La buena noticia: muchos de estos factores se pueden modificar. Pequeños cambios en los hábitos pueden marcar la diferencia en el bienestar diario.
En el próximo artículo reunimos cinco hábitos prácticos que pueden ayudar a reducir las molestias, desde la hidratación hasta el cuidado del suelo pélvico.
Contenido informativo y publicitario. No sustituye el diagnóstico ni el consejo de un profesional sanitario.
